La micropigmentación de cejas permite corregir asimetrías, rellenar zonas con poco pelo y diseñar la forma que mejor favorece a tu rostro, con un acabado natural que dura.
El proceso empieza siempre por un diseño personalizado: medimos y dibujamos la forma contigo antes de empezar. La sesión es cómoda y se trabaja con pigmentos adaptados a tu tono.
Tras la primera sesión hay un periodo de cicatrización en el que conviene seguir unos cuidados sencillos. Al mes se realiza un retoque para perfeccionar el resultado, que es cuando las cejas quedan definitivas.
